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¿Qué pasa en una sesión de Biodescodificación? Verdades, duración, efectos y resultados REALES

10 oct
5 min de lectura

Actualizado: 11 oct

¿Te da curiosidad la biodescodificación, pero no sabes muy bien qué pasa dentro de una sesión? Muchas personas no se animan a dar el primer paso justamente por eso: no saben qué esperar... Hoy te cuento cómo es una sesión de biodescodificación conmigo por dentro, qué hacemos, qué podes sentir, cuánto dura y cómo darte cuenta de si realmente te sirvió.


Hola, mi nombre es Ana Alonso, soy terapeuta en gestión emocional, y en este espacio te cuento mi perspectiva sobre algunas temáticas relacionadas con el desarrollo personal.


Lejos de buscar ser una fuente formativa, se trata de un encuentro humano, imperfecto, donde el propósito es la reflexión y observación consciente desde diferentes ópticas, ojalá, brindándonos nuevas herramientas para nuestro autoconocimiento.




De esto conversamos con Carolina en Mujeres con Poder.

Si prefieres verlo en video, aquí lo tienes:


Bloque Programa TV - Mujeres con Poder

Una conversación, no un examen

Una sesión de biodescodificación siempre tiene formato de entrevista. Nos sentamos a conversar sobre lo que te está pasando, de forma presencial u online.


Si la haces online, el único requisito es tener un espacio tranquilo, donde puedas sentarte y hablar con comodidad. Lo importante es que puedas expresarte libremente.


Todo empieza con tu motivo de consulta

Tú traes un objetivo, un tema para trabajar: un síntoma físico, un bloqueo emocional, algo que te molesta o te limita.


A partir de ahí lo exploramos juntas para encontrar el verdadero motivo de consulta, es decir, la raíz emocional que está detrás.


Tú solo necesitas tener claro qué te gustaría trabajar. Del resto (la técnica, la forma, el camino) me encargo yo. No tienes que preparar nada ni llevar datos: todo se va construyendo en la sesión.


Tu percepción vale más que los datos

En biodescodificación es mucho más importante cómo viviste los hechos que los hechos en sí.


Por ejemplo, si trabajamos con tu árbol genealógico, me interesa más tu percepción de ciertas fechas y momentos que la historia "oficial" de la familia.


Lo creado, lo aprendido y lo heredado

También buscamos los patrones que se repiten en tu línea de vida. Algunos los creamos nosotros (mecanismos de defensa, formas de reaccionar) y otros los heredamos o aprendimos de nuestro entorno.


Entonces revisamos qué parte es creada por ti, qué parte es aprendida y qué parte es heredada.


Y observamos dónde te colocas a la hora de vincularte: qué rol les das a los demás y qué lugar ocupas tú. Ahí suelo sumar la herramienta de Constelaciones Familiares.


Del "por qué" al "para qué"

Una vez que entendemos la raíz emocional, la pregunta cambia: ya no es solo "¿por qué me pasa esto?", sino "¿para qué me pasa?".


Desde ahí empezamos a aplicar herramientas concretas, pensadas para tu ritmo de vida, tu personalidad y tus objetivos. Para eso me apoyo mucho en el Eneagrama: me ayuda a proponerte cambios que sean coherentes contigo, no recetas genéricas.


¿Cómo sabes que está funcionando?

Tu cuerpo te lo va a decir. Puede que se te ponga la piel de gallina, que se te llenen los ojos de lágrimas o que sientas una presión en el pecho.


Eso pasa porque tu biología reacciona cuando tocamos los temas que realmente importan: conectas emocionalmente con ellos.


La diferencia es que la biodescodificación entra como un puntero láser, directo a esa raíz emocional. No es una charla de amigas en la que repasas toda tu vida y sufres por cada cosa que recuerdas. Vamos a puntos específicos para que no revivas el dolor innecesariamente.


Por eso es tan importante trabajar con un terapeuta formado y certificado: es lo que te garantiza que no se toque dolor de más ni queden, simbólicamente hablando, heridas abiertas.


Lo que pasa después de la sesión

Al salir vas a notar como un filtro natural: algunas cosas se van a quedar contigo y otras se van a ir. Lo que recuerdes será justamente lo más significativo para ti.


Y te vas a llevar herramientas para hacer pequeños cambios en tu día a día. Porque los pequeños cambios cotidianos generan grandes cambios a largo plazo. Cuando apuntamos solo a cambiar toda la vida de golpe, lo más probable es terminar frustradas.


Por qué no uso diccionarios de síntomas

Por eso la experiencia tiene que estar adaptada a ti. Un diccionario de biodescodificación te dice que "rodilla izquierda" significa lo mismo para ti que para cualquier otra persona.

Y eso no está personalizado: no conecta contigo y, por lo tanto, no genera cambios.


¿Tiene algún riesgo?

No. No hay nada que pueda salir mal, y es importante decirlo, porque muchas personas tienen miedo de este tipo de sesiones simplemente porque no saben qué esperar.


Puede que te emociones o que conectes con lo que vas contando, pero no hay peligro en hacer la sesión.


Lo que sí va a pasar es que vas a quedar atenta a ciertos puntos. Yo lo llamo la teoría de la baldosa rota: quizás no reparaste todo hoy, pero ya sabes dónde están tus puntos de estrés, y vas a poder esquivarlos de otra manera.


Esa toma de conciencia ya es un cambio real. Al día siguiente actúas distinto, y eso trae, casi automáticamente, una sensación de bienestar.


¿Y las enfermedades?

Imagina que vas apilando bloquecitos uno arriba del otro: el estrés cotidiano, el del trabajo, el familiar, el que trae una enfermedad. Lo que haces con la biodescodificación es restar bloquecitos.


¿Terminas sacando el de la enfermedad? Depende de cada caso. Pero al quitar muchos otros, la vida se vuelve más liviana, aumenta tu calidad de vida y tu biología responde mejor a lo que estás viviendo.


La biodescodificación acompaña tu proceso: no reemplaza el diagnóstico ni el tratamiento médico, sino que suma una mirada emocional a tu bienestar.


¿Cuánto dura y cuántas sesiones necesito?

Una sesión dura 50 minutos. Es rápida y práctica: como con un puntero, vamos a ese punto de dolor, lo exploramos, lo trabajamos y lo cerramos.


Te puedo asegurar que en una primera sesión ya hay un cambio significativo en cómo tomas conciencia de lo que estás viviendo. Después, cuánto más quieras explorar depende de ti.


Te invito a que, la próxima vez que un síntoma o una emoción se repita en tu vida, no te quedes solo con la pregunta "¿por qué me pasa esto?". Pregúntate también: "¿para qué me está pasando?". Quizás ahí esté el punto de partida de tu primera sesión.


Si sientes que este tema te resuena, en las sesiones 1:1 integramos Biodescodificación, Bioneuroemoción®, Constelaciones Familiares y Eneagrama, según lo que tu consulta necesite.



Gracias por tu tiempo.


¿Te gustó este artículo? Déjale al final un ❤️ de esta manera sabré que te interesa este tipo de información y podré ofrecerte más artículos similares sobre la perspectiva de la BIO en las diferentes temáticas que cruzan nuestro día a día.


Si aún no conoces mi trabajo, te invito a chequear la página de SERVICIOS, donde te cuento sobre las diferentes disciplinas que podemos aplicar para acercarte a tus objetivos, ya sean trabajar un bloqueo, síntoma físico o emocional, o simplemente reencontrarte con quien verdaderamente eres.

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©2020 por Ana Alonso Satriani

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